Categoría: Lecturas
3 Noviembre 2007
Voy paseando por un camino solitario.
Disfruto del aire, del Sol, de los pájaros
y del placer de que mis pies me lleven
por donde ellos quieran.
A un lado del camino
encuentro a un esclavo durmiendo.
Me acerco y descubro que está soñando.
Por sus palabras y sus gestos adivino...
Sé lo que sueña:
el esclavo está soñando que es libre.
La expresión de su cara refleja paz y serenidad.
Me pregunto...
¿debo despertarlo y mostrarle que sólo es un sueño
y que sea que sigue siendo un esclavo?
¿O debo dejarlo dormir todo el tiempo que pueda,
disfrutando aunque sea en sueños
de su realidad fantaseada?
No creo que exista una respuesta correcta, pero si fuera yo... por favor, ¡no me despertéis! prefiero seguir soñando.
servido por cj-tina
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17 Octubre 2007
Un día, estaba Diógenes comiendo un plato de lentejas. No había ningún alimento en toda Atenas más barato que el guiso de lentejas. Dicho de otra manera, comer guiso de lentejas significaba que te encontrabas en una situación de máxima precariedad.
Pasó un ministro del emperador y le dijo: "¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y a adular un poco más al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas"
Diógenes dejó de comer, levantó la vista, y mirando al acaudalado interlocutor intesamente, contestó: "Ay de ti, hermano. Si aprendieras a comer un poco de lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador"
Tenemos que elegir nuestro camino, yo el mio lo tengo claro desde hace mucho tiempo. Me ha perjudicado muchas veces, pero soy así. Es más, no entiendo como alguien puede preferir la falsedad y la mentira...
Todos necesitamos la aprobación de la gente, pero cuál es el precio? dejar de ser nosotros mismos? Yo no estoy dispuesta a hacerlo, gracias.
servido por cj-tina
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17 Mayo 2007
Un amigo del viajero decidió pasar algunas semanas en un monasterio del Nepal. Una tarde entró en uno de los muchos templos del monasterio, y encontró a un monje, sonriendo, sentado en el altar.
- ¿Por qué sonríe usted? - le preguntó al monje.
- Porque entiendo el significado de los plátanos - dijo el monje, abriendo una bolsa que llevaba, y sacando un plátano podrido de su interior-. Ésta es la vida que pasó y no fue aprovechada en el momento preciso, ahora es demasiado tarde.
Acto seguido, sacó de la bolsa un plátano todavía verde. Se lo enseñó y volvió a guardarlo.
- Ésta es la vida que todavía no ha ocurrido, hay que esperar el momento preciso - dijo.
Finalmente, sacó un plátano maduro, lo peló y lo compartió con mi amigo, diciendo:
- Éste es el momento presente. Aprende a vivirlo sin miedo.
Maktub
servido por cj-tina
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22 Marzo 2007
Hace unas semanas descubrí la existencia de una palabra: la Resiliencia.
En física se utiliza el término para expresar la capacidad de un material de recobrar su forma original después de haber sido sometido a altas presiones.
En psicología se ha adaptado esta idea y se define la resiliencia como la capacidad de superar la adversidad y salir fortalecido de ella. Resiliencia no significa invulnerabilidad, ni permeabilidad, se trata de la capacidad de resistir, de surgir, de renacer. Esa capacidad que tiene el ser humano logra que seamos capaces no sólo de hacer frente a las adversidades de la vida sino también superarlas y ser transformados.
Estos días he ido leyendo cosas sobre la resilencia, pero la idea que me ha quedado es que esta gran cualidad es muy compleja y existen muchos factores que hacen que personas sin esperanza alguna, en casos sin salida relacionadas con enfermedades terminales como el cáncer, el sida, muerte de seres queridos, las pérdidas abruptas de cualquier tipo (por ejemplo de las dos extremidades inferiores), historias de hijos de padres alcohólicos o drogadictos, sobrevivan y marchen adelante sin que las circunstancias las hagan tocar fondo o las ahoguen.
servido por cj-tina
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12 Marzo 2007
Si buscas hacer feliz a alguien que quieres mucho, díselo hoy, sé bueno, en vida, hermano, en vida.
Si ansías decir "te quiero" a la gente de tu casa, al amigo, cerca o lejos...en vida, hermano, en vida
Si deseas dar una flor, no esperes a que se mueran, mándala hoy con amor... en vida, hermano, en vida.
No aguardes a que se muera la gente para quererla, para hacer sentir tu afecto... en vida, hermano, en vida.
Serás dichoso si aprendes a hacer felices a todos los que conozcas... en vida, hermano, en vida.
No visites panteones, ni llenes tumbas de flores, rebosa de amor corazones... en vida, hermano, en vida.
Ana María Rabatté
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18 Febrero 2007
Este es otra pequeña historia de esas que me gustan.
Mi carácter impulsivo, cuando era niño me hacia reventar en cólera a la menor provocación, la mayoría de las veces después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado.
Un día mi maestro, que me vio dando excusas después de una explosión de ira, me llevó al salón y me entregó una hoja de papel lisa y me dijo ¡Estrújalo!.
Asombrado obedecí e hice con el una bolita.
Ahora -volvió a decirme- déjalo como estaba antes. Por supuesto que no pude dejarlo como estaba, por más que traté el papel quedó lleno de pliegues y arrugas.
El corazón de las personas -me dijo- es como ese papel... La impresión que en ellos dejas, será tan difícil de borrar como esas arrugas y esos pliegues.
Así aprendí a ser más comprensivo y paciente. Cuando siento ganas de estallar, recuerdo ese papel arrugado.
Via Asensio
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4 Febrero 2007
Como no, mi "vieja" amiga Asensio me ilustra con su sabiduría. En su blog se pueden ver cosas como esta
El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa de éste y le dice: - Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia... -¡Espera! -lo interrumpe el filósofo-.¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme? -¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. ¿Esto que deseas decirme es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario...
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno ni necesario, sepultémoslo en el olvido.
servido por cj-tina
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26 Enero 2007
Para mi cumpleaños me regalaron un libro de cuentos " Cuentos para regalar a personas originales", en uno de esos cuentos al final me daban tres opciones:
1. Olvidar el cuento.
2. Regalarlo a quienes aprecie por su originalidad.
3. Vivir plenamente todas las posibilidades de autorealización.
Lo primero que decidí fue ponerlo en el blog.
Se trata de elegir
José siempre estaba alegre y tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, respondía: "Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo"
Era un gerente único. Varias camareras lo habían seguido de un restaurante a otro por su actitud. Era un motivador natural. Si un empleado tenía un mal día, José estaba allí para ayudarle a encontrar el lado positivo de la situación.
Este estilo me causó curiosidad, así que un día fui a buscar a José y le pregunté:
- No lo entiendo. No se puede ser una persona positiva todo el tiempo, ¿cómo lo haces?
Respondió:
- Cada mañana me despierto y me digo: "Tienes dos opciones hoy; puedes elegir estar de buen humor, o de mal humor". Opto por estar de buen humor. Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello. Prefiero aprender de ello. Cuando alguien viene para quejarse acepto su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo señalarle el lado positivo de la vida.
- Sí, claro; pero no es tan fácil -protesté.
- Sí, lo es - dijo -. Todo en la vida gira en torno a las elecciones. Cuando quitas lo demás, cada situación es una opción. Eliges cómo reaccionas, cómo la gente afectará a tu estado de ánimo; tú eliges estar de buen humor o de mal humor. En resumen: tú eliges cómo vivir la vida.
Poco tiempo después dejé la indústria gastrnómica para iniciar mi propio negocio. Perdimos el contacto, pero cuando tenía que hacer una elección importante, pensaba en José. Más tarde me enteré de algo que le sucedió en un restaurante. Antes de cerrar, se dejó la puerta de atrás abierta y fue asaltado por tres ladrones armados. Le obligaron a abrir la caja fuerte, pero, mientras lo hacía, su mano, temblorosa por los nervios, resbaló al marcar la combinación. Los asaltantes sintieron pánico y dispararon. Afortunadamente, lo encontraron pronto y lo llevaron a Urgencias. Después de 18 horas de cirugía y semanas de terapia intensiva José fue dado de alta aún con fragmentos de bala en su cuerpo. Me encontré con él seis meses depués del accidente, y cuando le pregunté cómo estaba, me respondió:
- Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo.
- ¿Qué pensaste en el momento del asalto?
Y contestó:
- Lo primero que vino a mi mente fue que debía de haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el suelo recordé que tenía dos opciones: podía vivir o podía morir. Elegí vivir.
- ¿No sentiste miedo?
José continuó:
- Los médicos fueron contradictorios. No dejaban de decirme que me pondría bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en sus caras me asusté... podía leer en sus ojos: "¡es hombre muerto!". Supe entonces que debía hace algo...
- ¿Qué hiciste?
- Bueno... uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo y, respirando profundamente, grité:"¡sí, a las balas!". Mientras reían dije: "estoy escogiendo vivir... opérenme como si estuviera vivo, no muerto".
Vivió por la maestría de los médicos pero, sobre todo, por su asombrosa voluntad. Aprendí que cada día tenemos la opción de vivir plenamente. La actitud, al final, lo es todo.
P.D. Este post se lo dedico a la mi tía por su gran actitud ante la adversidad.
servido por cj-tina
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