El camino de Diógenes
Un día, estaba Diógenes comiendo un plato de lentejas. No había ningún alimento en toda Atenas más barato que el guiso de lentejas. Dicho de otra manera, comer guiso de lentejas significaba que te encontrabas en una situación de máxima precariedad.
Pasó un ministro del emperador y le dijo: "¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y a adular un poco más al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas"
Diógenes dejó de comer, levantó la vista, y mirando al acaudalado interlocutor intesamente, contestó: "Ay de ti, hermano. Si aprendieras a comer un poco de lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador"
Tenemos que elegir nuestro camino, yo el mio lo tengo claro desde hace mucho tiempo. Me ha perjudicado muchas veces, pero soy así. Es más, no entiendo como alguien puede preferir la falsedad y la mentira...
Todos necesitamos la aprobación de la gente, pero cuál es el precio? dejar de ser nosotros mismos? Yo no estoy dispuesta a hacerlo, gracias.

Sandra dijo
Aplaudo tu postura, si bien es verdad que en la vida cotidiana a veces tenemos que ser sumisos, porque así funcionan las cosas, lamentablemente.
Por cierto, ¿lo del sindrome de Diógenes viene de aquí?
18 Octubre 2007 | 08:10 PM